La trampa de la mujer maravilla
Uso esta foto porque más o menos aquí nació el cuento.
Les he contado que soy desempleada, pero con harto quehacer. Y no hablo solo de lavar platos, cocinar o lavar la ropa. También de harto quehacer intelectual, porque me gusta enterarme y reflexionar sobre cosas que a nadie más le importan, pero a mí sí.
Dicen que somos la generación de mujeres empoderadas, y nos encanta repetirlo por todos lados, pero yo me siento más como la generación de mujeres exhaustas. Porque algunos días (y no soy socióloga, aviso), me pongo a pensar: ¿qué demonios han gestionado los dueños del mundo para que las mujeres nos hayamos creído que ser la Mujer Maravilla es lo más chido? Esa idea absurda de poder con todo y para todos… menos para una misma.
De día eres profesionista: juntas, reportes, jefes que creen que tu tiempo libre es un lujo. En la tarde, chofer de Uber para la familia. Y en la noche, lavandera, psicóloga, cocinera y administradora del hogar. ¿Empoderamiento o explotación con marketing? Nos convencieron de que ser multitasking es sexy, cuando en realidad significa estar cansada 24/7.
Porque resulta que trabajamos más. En la oficina, al servicio del jefe, que con frecuencia suele ser hombre, y que además está convencido de que tu tiempo es suyo. En la casa, al servicio de todos, porque nadie limpia ni organiza nada si no lo haces tú. Sí, ya sé: “hay que poner límites”. Ajá. ¡Mis orejas! Entonces vivirías en un chiquero.
Y además de todo, somos chofer, estilista, secretaria, psicóloga y administradora del hogar. Eso sí: con el pelo y las uñas impecables, porque “a los hombres no les gustan las mujeres fodongas” (aunque ellos no muevan un dedo). ¿Cuántos hombres conoces que se preocupan de si se ven fodongos? Y claro, la entrada de dinero a la casa tiene que ser pareja.
Ser girlboss suena increíble… hasta que descubres que además de la empresa, sigues siendo la jefa de la lavadora. El concepto de ser "empoderadas" ja, nos lo vendieron como disfraz de superheroína, moderna, sexy y vestida con diseños de Edna Moda… pero debajo del traje seguimos con la escoba en la mano.
Entonces yo pregunto: ¿dónde tenemos la cabeza las mujeres que creemos que esta estupidez es empoderamiento? ¿Desde cuándo estar agotada significa ser poderosa?
Porque, si esto es empoderamiento, entonces la esclavitud con brillantina debe estar de moda.
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Hola amiga, en este largo camino de aprender y de buscar “conocimiento”, en un grupo de psicólogas, con las que tomaba un curso, una de ellas me dio un sabio consejo. No seas la más lista de la clase, deja que, en ese entonces mi pareja, resuelva las cosas más simples.
ResponderEliminarSer menos lista, tiene sus ventajas.
Te mando un abrazo con cariño 🤗