En busca del sentido.




Hace muchos años escuché por primera vez sobre esta filosofía de vida llamada ikigai. En ese momento me pareció una payasada. Otra moda de consultores corporativos para darle una aspirina emocional a empleados agotados, con diagramitas lindos y frases sobre ¿cuál es tu propósito?, pero ni la cultura de la empresa se alineaba con eso, ni los líderes sabían de qué hablaban. Era pura forma. Nada de fondo.

En la pandemia, cuando todos estábamos extenuados y dábamos vueltas como gatos salvajes en nuestra habitación y nos habíamos consumido todo lo que tenía Netflix,  descubrí a los coreanos -ya todo el mundo sabe que los amo- y me sumergí, además de en sus series en su literatura. Cuando me quedé sin títulos en español, por un incidente chistoso—de esos que parecen accidente pero no lo son—llegué a un autor japonés, Yasurani Kawabata y me enamoré de la sensualidad y delicadeza de su narrativa.

Después vino el ikebana, el arte de lo simple. Gracias a esta costumbre que tengo de dar vueltas en círculo volví a toparme con el ikigai. Pero esta vez, no con el modelo de Marc Winn, sino desde la voz de Ken Mogi, que me mostró un lado más profundo, real y poderoso.

El ikigai, dice Mogi, no es un objetivo que se alcanza, sino una forma de vivir con sentido. Se cultiva en el presente. En lo cotidiano. En el primer sorbo de café, en tender la cama, en cuidar una planta, en entregarte por completo a una tarea sin esperar nada a cambio.

Es vivir con humildad. Soltarte del ego. Buscar la armonía. Disfrutar lo pequeño. Estar realmente aquí. Y entonces entendí que el Ikigai no se trata únicamente de encontrar “el propósito de mi vida”. Se trata de vivir con intención… aunque nadie más lo vea.

Vivir con ikigai no es una fórmula mágica ni un destino final. Es una manera de estar en el mundo: con humildad, autenticidad, equilibrio, gratitud y presencia.

No importa dónde empieces. Lo importante es empezar. Desde lo pequeño. Desde lo que hoy tienes. Porque tu ikigai ya vive en ti.

Buscar el sentido de la vida está en lo simple. Esto no me ha hecho mejor persona, ni más productiva, solo me hace sentir viva.

Comentarios

  1. Mil gracias querida Silvia. Me gusta lo que describes del Ikigai y me inspira a conocer más, lo mismo que a leer a Yasurani Kawabata. Sigue compartiéndonos tus valiosas reflexiones!!

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    Respuestas
    1. Por cierto, soy Martha

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    2. Muy interesante, sobre todo también la narrativa resulta interesante gracias Silvia

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  2. Me fascina el ciere....comenzar es clave....y pensar mas en como vivir tu vida que en una meta final....

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  3. Me gustó :) Gracias por compartirlo Sil. Y si claro que vive en nosotros y entre tanto ajetreo de la cotidianidad no te das cuenta que hay tanto en las cosas simples.

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  4. Wowww… esto me hace sentirme viva! ❤️🙏🏻🥰

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