El genio de los deseos (o “ten cuidado con lo que deseas y lo que no porque se te puede hacer realidad y luego qué carambas haces con eso”)
En alguno de los escritos he hablado del tiempo, de este recurso que tenemos y que cuando somos jóvenes creemos que es ilimitado. Conforme va pasando la vida, nos damos cuenta de que no lo es y que cada vez nos acercamos más a no poder hacer muchas cosas que antes hacíamos sin más, ni siquiera tener deseos o “nunca”, porque la vida se va convirtiendo en un camino escalofriante. Pasa que todos, y me atrevo a afirmarlo, arriesgándome a que me digan “yo no”, ja, -me río porque esa será la frase que pondremos en el epitafio de mi madre- alguna vez hemos dicho: yo no haré eso, yo no haré aquello o, sencillamente cumpliré todos mis sueños o deseos, según sea el caso, y, casi siempre nos quedamos sin tiempo para todo menos para los “nunca”. Hablar de esto en particular y haber cambiado de tema me lleva a confirmar mi dispersión, porque iba a hablar del tiempo y otras cosas, pero ahora que escribo ya estoy pensando en todas las cosas que yo no iba a hacer: nunca...
.jpg)
%2010.33.47%20a.m..png)
%202.29.56%20p.m..png)
%202.10.36%20p.m..png)


%203.51.59%20p.m..png)

